Por Jesús David Melián Hernández, RPA/IA/BTP Expert | Vanture ESS
Durante los últimos meses he estado experimentando con distintas formas de integrar la inteligencia artificial en mi día a día como desarrollador. Mi objetivo no era que la IA programara por mí, sino encontrar una manera de trabajar con ella sin perder el control sobre el proceso ni la calidad del código.
Después de varias pruebas, ajustes y algún que otro experimento fallido, encontré una metodología que me funciona muy bien con Windsurf. Comparto aquí mi forma de trabajar por si puede servir de guía a otros desarrolladores que quieran aprovechar la IA sin renunciar a las buenas prácticas.
1. Definir la jerarquía y el contexto del proyecto
Antes de generar una sola línea de código, preparo la estructura del proyecto. Tener las carpetas y la jerarquía definidas desde el principio ayuda a que Windsurf trabaje con contexto y no improvisando.
Por ejemplo, suelo partir de una estructura así:
/src
/api
/components
/services
/utils
/docs
FIX.md
UPDATES.md
prompt_context.txt
En el archivo prompt_context.txt incluyo:
Una descripción breve del propósito de cada carpeta, las dependencias principales y el estilo de programación. Es mi “inyección de contexto” rápida. Si la IA se desorienta, simplemente lo reenvío y listo, ¡volvemos a estar alineados!
2. Trazabilidad real: errores, cambios y documentación automática
Una de las funciones que más valoro de Windsurf es cómo mantiene actualizados dos archivos que actúan como diario técnico del proyecto:
·FIX.md – Registra errores detectados, su causa y cómo se solucionaron.
·UPDATES.md – Resume mejoras, nuevas funciones y cambios relevantes.
Cuando pido “documenta” o “actualiza la documentación”, Windsurf completa ambos archivos según mis últimos cambios. Esto evita perder información por el camino y hace que la trazabilidad sea casi automática.
3. Commits manuales para asegurar la calidad
Aunque la IA ayude, sigo prefiriendo hacer los commits a mano.
Los mantengo pequeños, atómicos y muy revisados. Esto me permite:
·Verificar cada bloque antes de confirmarlo.
·Mantener un historial limpio y fácil de revertir.
·Detectar fallos lógicos que la IA podría no ver.
Además, soy muy estricto con los archivos innecesarios: nada de temporales, nada de “ruido”. Prefiero un repositorio limpio y coherente.
4. Archivos de referencia para mantener estilo y coherencia
Mantengo un pequeño set de archivos de ejemplo que no forman parte del código funcional, pero que marcan cómo me gusta estructurar clases, funciones, imports, etc.
Estos “archivos guía” sirven para que Windsurf entienda mi estilo y genere módulos que encajan con el resto del proyecto sin que yo tenga que recordárselo cada dos por tres.
5. La IA no sustituye al criterio del desarrollador
Reviso a fondo todo lo que genera Windsurf antes de integrarlo. No busco velocidad a toda costa, sino fluidez con calidad.
Para mí, el punto óptimo está en combinar:
·La precisión humana,
·con la capacidad de generación y contexto de la IA.
La IA ayuda, pero el criterio final siempre tiene que venir de nosotros.
El valor de una estructura clara y un flujo guiado
Usar Windsurf no significa que la IA programe por ti, sino que tú defines cómo debe hacerlo contigo.
Con una estructura bien planteada, un control estricto de versiones y documentación constante, Windsurf se convierte en un asistente técnico que aumenta la productividad sin comprometer la calidad.
03 - octubre - 2025
30 - septiembre - 2025
13 - junio - 2025